
Este viernes 28 de mayo es San Emilio; aparte del gozo que ello seguro os supone, alguno de vosotros también esperará recibir ese día un iPad vía UPS o acercarse como un perro rabioso al distribuidor de Apple más cercano para conseguir uno. Si sois personas de bien, lo más normal es que esa mañana os pille en el trabajo o en otras obligaciones similares, sin tiempo o/y oportunidad de acercaros a casa para poner el marcha el aparato. Dado que quereéis pasárselo por la cara a todos los compañeros de la oficina, vamos a dar aquí unos consejos tan obvios como innecesarios para poner en marcha vuestro iPad esa primera mañana.
Lo fundamental es localizar un ordenador con iTunes. Resulta que el iPad hay que activarlo nada más sacarlo de la caja, y si no lo haces sólo tienes una cosa rectangular con una pantalla donde sale el logo de iTunes y el del cable de conexión. Lo más socorrido es que, pasando de unboxings y similares, lo abras en la misma tienda donde lo compras y pidas que te dejen activarlo allí. Ésto puede resultar fácil si estás en un Premium Reseller o en un distribuidor de Apple de toda la vida, pero si estás en El Corte Inglés, la Fnac o MediaMarkt puedes tener más problemas. En esa primera conexión con iTunes, el programa te pedirá que le des un nombre a tu iPad y te ofrecerá registrarlo y sincronizar con el ordenador. Le puedes dar nombre si quieres pero dado que no estamos en nuestro ordenador, sáltate ese paso y no sincronices con nada; supongo que el proceso de registro también se podrá aplazar.
Una vez que has hecho esto, ya tienes un iPad activo en tus manos; activo y vacío. Es evidente que hasta que no lleguemos a casa no podremos ponerle nuestras películas, vídeos, música y podcasts, pero hay otros contenidos de los que sí podemos dotarle, para pasarnos toda la mañana dando envidia a nuestro entorno laboral o académico. Para ello es imprescindible una preparación previa.
Aunque hasta el viernes no podemos comprar aplicaciones para el iPad a través de iTunes, sí podemos comprar aplicaciones universales, aquellas que contienen tanto la versión para el iPhone como la versión especialmente prepara para el iPad. Dichas aplicaciones son fácilmente identificables en vuestra librería de iTunes.

He aquí las mías. Lo que pasa es que yo hago trampa y tengo una cuenta de iTunes USA, así que lo mismo veis en esta captura alguna aplicación que de momento no se vende en la tienda española. Memorizad estas aplicaciones, porque una vez que las tenéis ya compradas, sólo con configurar vuestra cuenta iTunes en vuestro recién comprado iPad, podréis descargarlas al mismo sin necesidad de pasar por la sincronización de iTunes. Lo segundo que hagáis debería ser descargar la aplicación iBooks y bajaros alguno de los libros gratuitos que supuestamente tendrá disponibles, para demostrarles a tus colegas que el Kindle ha muerto y que los lectores de eBooks de Inves y el Carrefour son arqueología digital comparados con tu nuevo iPad.
Tampoco es mala idea que tengas a mano algunas webs que hayan optimizado su interface para el iPad, por ejemplo Gmail. Para postre, si vas a comprar también el adaptador ese de SD, llévate una tarjeta cargada con tus mejores fotos para añadirlas directamente y poder hacer unas cuantas demostraciones.
La foto que preside este artículo es de Veronica Belmont