Hola, no sé si a estas alturas leerás ya este comentario a tu post, pero nunca me reí tanto al ver que no soy el único que bautiza a sus “criaturas”. Ya he visto que se trataba de una broma, no como en el enlace que nos has pasado, así que no te escribo para ayudarte, sino para comentarte que mi a primer iBook G4 lo llamé Libertad, por la sensación que me aportaría tenerlo, al igual que por el inmaculado color, y por la hermana pequeña de Mafalda, uno de mis cómics preferidos de siempre, y junto a él, adquirí el iPod 2ªG ¡de cuatro botones y sin rueda click! que lo bauticé Paz, ya que era una sensación muy acorde con la música y un nombre precioso.
Desde entonces, han pasado por mis manos una serie extensa de dispositivos a los que bautizar de las maneras más dispares: una cámara de fotos se llamó Manuela, y su sucesora, Huma, ambos son personajes de Todo Sobre Mi Madre, mi película preferida, imagino que es una película para gozar con su fotografía, y de ahí los nombres; un iPod Nano 2ªG de color verde que nombré Esperanza, por ser el nombre de la madre de mi mejor amigo y, evidentemente, por el color.
Y mis últimas adquisiciones han sido un MacBook blanco que bauticé Lisa, por ser uno de los primeros nombres de equipos de Apple y por Lisa Simpson, un iPhone sin 3G al que llamé Asia, ya que lo compré en Arabia Saudí cuando volaba por Oriente Medio, un MacBook negro último modelo antes de salir el nuevo en plata que he llamado África porque por entonces iba a emprender unos viajes por el continente (y así seguir la saga que empecé con Asia), y recientemente, el sábado pasado llegó hasta mis manos Luz, mi nuevo iPhone 3G en color blanco, un nombre que me sugirió un amigo del Fotolog y que me gustó mucho.
Espero haberte hecho pasar cinco divertidos minutos, y te animo a que realmente bautices el iMac, es una forma de querer más tus herramientas de trabajo (y una risa cada vez que te dicen tus amigos al tomar café: –”Tráete a África”).
PD: me gustaba a menudo escuchar tus noticias cuando iba de camino al aeropuerto de Riyadh, tú e Iria (la presentadora del desaparecido mobuzz.tv) hacíais que los 40 minutos que duraban el trayecto todos los días fueran más cortos.
Hola, no sé si a estas alturas leerás ya este comentario a tu post, pero nunca me reí tanto al ver que no soy el único que bautiza a sus “criaturas”. Ya he visto que se trataba de una broma, no como en el enlace que nos has pasado, así que no te escribo para ayudarte, sino para comentarte que mi a primer iBook G4 lo llamé Libertad, por la sensación que me aportaría tenerlo, al igual que por el inmaculado color, y por la hermana pequeña de Mafalda, uno de mis cómics preferidos de siempre, y junto a él, adquirí el iPod 2ªG ¡de cuatro botones y sin rueda click! que lo bauticé Paz, ya que era una sensación muy acorde con la música y un nombre precioso.
Desde entonces, han pasado por mis manos una serie extensa de dispositivos a los que bautizar de las maneras más dispares: una cámara de fotos se llamó Manuela, y su sucesora, Huma, ambos son personajes de Todo Sobre Mi Madre, mi película preferida, imagino que es una película para gozar con su fotografía, y de ahí los nombres; un iPod Nano 2ªG de color verde que nombré Esperanza, por ser el nombre de la madre de mi mejor amigo y, evidentemente, por el color.
Y mis últimas adquisiciones han sido un MacBook blanco que bauticé Lisa, por ser uno de los primeros nombres de equipos de Apple y por Lisa Simpson, un iPhone sin 3G al que llamé Asia, ya que lo compré en Arabia Saudí cuando volaba por Oriente Medio, un MacBook negro último modelo antes de salir el nuevo en plata que he llamado África porque por entonces iba a emprender unos viajes por el continente (y así seguir la saga que empecé con Asia), y recientemente, el sábado pasado llegó hasta mis manos Luz, mi nuevo iPhone 3G en color blanco, un nombre que me sugirió un amigo del Fotolog y que me gustó mucho.
Espero haberte hecho pasar cinco divertidos minutos, y te animo a que realmente bautices el iMac, es una forma de querer más tus herramientas de trabajo (y una risa cada vez que te dicen tus amigos al tomar café: –”Tráete a África”).
PD: me gustaba a menudo escuchar tus noticias cuando iba de camino al aeropuerto de Riyadh, tú e Iria (la presentadora del desaparecido mobuzz.tv) hacíais que los 40 minutos que duraban el trayecto todos los días fueran más cortos.
http://intemperie.me pumpkin
OJETE ON F… ah, no…
Oye, un momento… qué es eso de SOMETA su comentario?
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OJETE ON F… ah, no…
Oye, un momento… qué es eso de SOMETA su comentario?
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